Estamos ya terminando el año…
Y a punto de estrenar la novedad del 2017.
Me gusta en estos días hacer un retiro personal, ir trayendo a mi memoria qué ha ido ocurriendo mes a mes en mi vida, qué ha tenido mucho sentido, qué es posible mejorar, qué objetivos se han alcanzado y cuales no… cómo han sido mis relaciones, el equilibrio entre el trabajo y el tiempo de ocio, el encuentro en pareja, la familia, mi contribución altruista con el mundo, experiencias con amigas y amigos… y me nace… agradecimiento.
Y también dedicar un tiempo, a un retiro empresarial: Como ha sido este año, la forma de contribuir retribuida a ayudar a las personas a resolver problemas, a tomar mejores decisiones, a vivir con más equilibrio y bienestar. Cuándo ha habido pérdida, cuándo hemos vivido un “ganar – ganar”… ir gestando nuevos proyectos para el siguiente año, envolviéndolos en una gran ilusión y ganas…
Y me surge la acción de gracias: a nivel personal, y profesional.
Gracias por este año de crecimiento y desarrollo personal, de aprendizaje, por cada instante en que puedo respirar… que me recuerda que estoy viva.
Gracias por tener la gran suerte de poder vivir de mi profesión, vocación-pasión, de aquello que llena de sentido cada mañana cuando me levanto y comienza mi tiempo de trabajo, de relación con personas, de acompañar caminos de vida, de celebrar tanto cambio y liberación, buenas decisiones que llevan un pasito más allá de calidad de vida, acoger intimidades de corazones, con sumo respeto y amor.
Gracias a todas las personas que durante el 2016 lo habéis hecho posible, habéis confiado, habéis reservado, como dice la Dra. Christiane Northrup, “tiempo y dinero para hablar con un oyente cualificado”, acudiendo a veces desde las angustias del corazón, la ansiedad y necesidad de resolver un problema que nos quita la vida, otras veces, para detenerse, revaluar la vida y darse a un@ mism@, una atención muy necesaria para vivir con mayor consciencia y atención, mayor plenitud. Me habéis permitido “servir” desde tanto proceso de coaching, terapia, consultoría en Mindfulness… ¡Gracias!
Y desde ahí, de modo personal o en grupo, seguir caminando por esta vida, que como decía hace poco un tío mío que tiene 94 años: “la vida es muy bonita, hay que cuidarla”… me llegó al alma…
Pues eso, muy feliz, pleno, consciente… 2017. Respiras… ¡vives! ¡Llena de Presencia y Plenitud tu nuevo año!
Gracias por confiar en nosotros, un año más
Con mis mejores deseos,
Hondo abrazo,
Nieves
