No tengo palabras en este momento, tras recibir la noticia de la muerte inesperada de mi gran amigo, compañero, coach, arqueólogo del talento, Alberto Sánchez-Bayo. De estas personas que tanto por edad, como por todo lo que aun tenía que aportar, siento que “no tocaba”… me rindo ante el Misterio a veces incomprensible e inexplicable… él no tenía ningún miedo a la muerte, recuerdo conversaciones profundas con él, duro es para quienes quedamos… Un abrazo muy especial a Almudena, su mujer, y a sus hijos, de corazón…
No puedo olvidar la profundidad de tu vida, la transparencia de tu mirada, tu estrepitosa risa, tu gran intuición, tu agradecimiento siempre verdadero.
Y el homenaje más sincero y profundo, para ti, querido Alberto. Tu mensaje, ha dejado huella, soñador, maestro, amigo… Gracias por tu vida, y por tu Palabra, así, dulcemente, dormir y despertar en la otra orilla.
Sólo quiero lanzar al mundo el mensaje de que vivir desde el talento personal que tanto proclamaba Alberto, desde la pasión, la vocación y misión… no tienen precio. Y que se crucen personas de tal calado en el camino… es inolvidable.
En palabras de Juan Ramón, a quien apreciaba y quería tanto… “Maestro y Amigo: GRACIAS de todos los que formamos en algún momento parte de tu VIDA.
Te queremos, Alberto, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.
Nieves
